Queridos míos, comenzaré por deciros que amo los libros, me gusta tocarlos, olerlos, hojearlos, mirarlos, ..., y por supuesto adentrarme en las historias maravillosas que nos cuentan. Y vosotros os preguntaréis de dónde me viene esta afición.
Os diré que antes de ser lectora me gustaba escuchar historias, comencé a interesarme por los cuentos, porque he tenido la suerte de tener unos abuelos maravillosos. Cuando era pequeña mi abuelo me contaba unos cuentos que para mí eran fantásticos, todas las noches uno diferente, cuando ya conocía el repertorio, yo le pedía que me contase este o aquel, según mis preferencias. Y cuáles son los títulos que ahora recuerdo: “Alibabá y los cuarenta ladrones”, “Barbazul” “Blancanieves y los siete enanitos”,”La historia de los siete cabritillos y el lobo”..., los cuentos de los hermanos Grimm, los de Andersen... incluso a veces se inventaba sus propios cuentos.
También tuve la suerte de tener una mamá que me compraba unos “tebeos” fabulosos, en aquella época cuando yo era una niñita de 4 o 5 años, existían unas publicaciones, como los comics de hoy en día, pero adaptados a la época. Mis preferidos eran los tebeos de hadas. Me encantaba mirar las ilustraciones y luego leía el contenido. Primero hojeaba el cuento, luego miraba las ilustraciones y después lo leía.
Estas maravillosas historias me llevaban a mundos fantásticos, durante un ratito en el que yo perdía la noción del tiempo, hasta que mi madre me llamaba para merendar. Luego me gustaba recordar en mi mente todo lo que había leído. Repasar la historia con el pensamiento. Cuando llegaban los Reyes Magos, nunca faltaba algún cuento, o varios.
Mi época preferida para leer era el verano, como no tenía que estudiar, aprovechaba para disfrutar de los libros que había dejado para esta época del año, pero que con los deberes del estudio no había tenido tiempo de abordar.
Los libros con muchas páginas (más de 500) me ponen algo nerviosa, de modo que os podréis imaginar que el subgénero literario que más me gusta es el cuento. Tengo un grato recuerdo cuando en mi época de instituto, leí las leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer, que os recomiendo encarecidamente. También comencé a leer obras de teatro, Federico García Lorca “La casa de Bernarda Alba”, ”Yerma”, Alberti “El Adefesio”, Valle Inclán “Martes de Carnaval”.
Estando en el instituto, recuerdo que un profesor de física y química, recomendó un librito titulado “Breve historia de la química”, su lectura me dio una visión completamente diferente a la que yo tenía de la asignatura. También comencé a aficionarme a la lectura de las publicaciones de un autor llamado Isaac Asimov. “Cien preguntas básicas sobre la ciencia”, me gustó mucho este librito. Para los que seáis amantes de la astronomía, un libro del mismo autor, “El Universo”, os explica detalladamente todos los tipos de estrellas, galaxias, etc.
Es una auténtica aventura. Viajar por mundos fantásticos o reales, en el caso de libros de historia que nos cuentan la vida cotidiana, las formas de vida de cualquier época por la que nos interesemos, los hechos que tuvieron lugar en épocas pasadas (Tartesos, las culturas y pueblos prerromanos (íberos, celtas...) la España romana, la Edad Media, el Siglo de Oro,...por ejemplo). Las biografías, de personajes famosos de la historia. La historia me apasiona. He disfrutado muchísimo leyendo por ejemplo el modo de vida de los antiguos romanos (época imperial). Tuve la gran suerte de tener una profesora que nos mostró ese mundo tan vívidamente, que quedó impreso en mi mente y aún hoy recuerdo con agrado sus exposiciones. Ello dio pié a infinidad de lecturas que posteriormente hice. Os recomiendo un relato, el del descubrimiento de la tumba de Tutankamon, que se relata en un libro titulado “Dioses, tumbas y sabios”, y veréis las peripecias que tuvieron que pasar los investigadores de la época hasta descubrir este tipo de hallazgos arqueológicos, luego vino la mitología, los clásicos...
La vida me ha enseñado que las Ciencias y las Humanidades no tienen por qué estar reñidas. El auténtico humanista cultiva tanto las ciencias como las letras. El mundo del saber y del conocimiento es apasionante e inmenso.
Una lectura os lleva a otra, y a otra, ...porque siempre hay algo pendiente por conocer.
Permitid que vuestra intuición os guíe a la hora de escoger un título o un libro. Leed, leed, y si el entorno es bello, como por ejemplo un jardín en el que haya alguna fuente, o un típico patio andaluz lleno de macetas, o frente al mar... mucho mejor, así tendréis el placer de la lectura y al mismo tiempo la belleza de todo lo que os rodea.
Os podéis dejar aconsejar por supuesto por vuestros profesores, pero entre el abanico de posibilidades que ellos y los libros de texto os ofrecen, escoged! Acercaos a los libros y ya veréis. De la importancia de todo esto os daréis cuenta dentro de unos años. Como yo, que ya siendo mayor fue cuando me percaté de lo mucho que los libros me han aportado, y de la importancia que tienen en mi vida.
No os quiero cansar, solamente he querido transmitiros el sentimiento de algo que considero fundamental en mi vida, y que más momentos agradables me ha dado: la lectura. Buscad la quietud y el silencio de una buena biblioteca, entrareis en un mundo totalmente diferente, lejos del bullicio del exterior... y ya veréis.
Recibid todo mi amor.
Una amiga.
P.D. Espero tener la ocasión de dirigirme a vosotros en próximas ocasiones.